Un software de nesting decide cómo van tus piezas sobre la lámina antes de cortarla. Si lo hace bien, compras menos láminas para el mismo trabajo. Esto es lo que hace en realidad, y lo que separa un buen anidado de uno malo.
Tienes un montón de piezas por cortar y una pila de láminas de donde sacarlas. El nesting, o anidado, es acomodar esas piezas en esas láminas lo más juntas posible. A mano es arrastrar figuras en un dibujo de CAD y calcular los huecos a ojo. Un software de nesting hace ese acomodo solo, y prueba muchísimas más combinaciones de las que tendrías paciencia para probar.
La ganancia se mide en láminas. Cada pieza que cabe en la lámina tres en vez de la cuatro es material que no compraste, no cargaste y no guardaste. En un láser o un plasma con trabajo constante eso suma rápido, y por eso el nesting es un paso normal en el trabajo con lámina, no un lujo.
Esta es la diferencia que más importa, y es donde se separan las herramientas baratas de las serias.
El anidado rectangular trata cada pieza como la caja más pequeña que la contiene. Una escuadra en L se vuelve un rectángulo. Un anillo se vuelve un cuadrado. Luego el programa acomoda cajas, que es fácil de resolver y desperdicia mucho, porque todo lo que queda dentro de la caja pero fuera de la pieza es retazo por definición.
El anidado de forma real acomoda el contorno verdadero. La pata de una escuadra entra en el hueco de la siguiente. Las piezas pequeñas caen dentro del anillo en vez de quedarse a su lado. El cálculo es mucho más difícil: para cada posición y cada giro posible, el programa tiene que saber si dos contornos irregulares se tocan. Pero las láminas salen visiblemente más llenas.
Si tus piezas son casi todas rectángulos, los dos métodos llegan a un resultado parecido. En cuanto tienen curvas, entradas o huecos grandes por dentro, el ahorro está en el anidado de forma real.

Anidado de forma real: las piezas encajan por su contorno, no por su rectángulo.
Hay cuatro palancas distintas, y un buen programa de nesting usa todas:
Hay una quinta palanca que ahorra tiempo de corte más que material: el corte por línea común, donde dos piezas comparten un borde y una sola pasada del láser o la antorcha corta las dos. Menos perforaciones, menos recorrido, y las piezas quedan más juntas.
Acomodar apretado solo sirve si el resultado se puede cortar. Lo que separa un anidado útil de un dibujo bonito:
Se confunden mucho, así que vale la pena ser precisos. El nesting decide dónde van las piezas. El CAM decide cómo las corta la máquina: entradas y salidas, orden de corte, compensación del ancho de corte, parámetros de perforación y el código G que corre tu control.
Algunos paquetes grandes traen las dos cosas juntas, y cuestan lo que cuesta un paquete así. La alternativa es anidar por separado y pasarle el acomodo terminado, en DXF, al CAM que ya tienes. Así los dos trabajos quedan independientes: puedes cambiar cómo anidas sin tocar cómo cortas.
Si cortas una o dos piezas sencillas a la vez, acomodarlas a mano está bien. Un software de nesting se gana su lugar cuando pasa cualquiera de estas cosas:
SheetNest es un programa de nesting de forma real para Windows, gratis y de código abierto, y está en español. Traes los DXF que ya tienes, o una pieza 3D en STEP o IGES que te despliega a su desarrollo plano. Pones las cantidades y las medidas de lámina que de verdad tienes, y acomoda el trabajo. Elige la medida de lámina que mejor se aprovecha, llena los huecos con piezas pequeñas, hace corte por línea común y te deja mover lo que quieras a mano con deshacer completo. Después exporta un DXF limpio por acomodo, solo con las piezas, para tu CAM, y un reporte PDF que te dice cuántas láminas comprar.
Funciona sin internet, no pide cuenta ni clave de licencia, y se publica con licencia MIT.
Descargar SheetNest para Windows