El cliente te manda un modelo 3D y tú cortas lámina plana. Alguien tiene que convertir uno en lo otro, y casi siempre eso pide una licencia de CAD que a lo mejor no tienes. SheetNest despliega piezas de lámina en STEP e IGES a su desarrollo plano por su cuenta, gratis y sin internet, y luego las anida.
Una pieza de lámina empieza plana. Su forma sale de los dobleces, y un doblez no solo pliega el material: estira la cara de afuera y comprime la de adentro. Por eso el desarrollo que tienes que cortar no es la suma de las medidas de las caras de la pieza terminada. Es más corto, y cuánto más corto depende del material, el espesor, el radio y el ángulo del doblez.
Desplegar es hacer esa cuenta al revés: a partir de la pieza 3D terminada, calcular el contorno plano que se va a convertir en ella. Si sale mal, la pieza sale de la dobladora con la medida equivocada, después de haberla cortado y doblado.
Dentro de cada doblez hay una línea que ni se estira ni se comprime: el eje neutro. El factor K dice dónde queda esa línea dentro del espesor, como una fracción. 0.5 sería justo a la mitad, y en la práctica queda más cerca de la cara interior del doblez.
No es una constante universal. Cambia con el material, el espesor y la forma de doblar. Por eso SheetNest te deja ponerlo por pieza en vez de fijar un solo número en el programa: usas el valor que tu taller ya comprobó en tu dobladora, y si un trabajo es de otro material, lo cambias para ese trabajo.
En Archivo > Importar 3D (STEP / IGES) eliges el archivo. El motor de desplegado viene dentro de SheetNest, así que no hay nada más que instalar ni configurar, y no se sube nada. Trabaja en tu computadora: una pieza bajo acuerdo de confidencialidad nunca sale de ella, y funciona con el cable de red desconectado.
En la ventana Importar 3D: opciones de desplegado pones el factor K de la pieza antes de desplegarla. Si todo el trabajo es del mismo material y espesor, es un valor que pones una vez; si el trabajo es mixto, cada pieza lleva el suyo, y lo puedes cambiar después en Editar pieza.
La pieza queda como un contorno de dos dimensiones, con sus agujeros y recortes en su lugar. Desde aquí se comporta igual que una pieza que hubieras importado como DXF desde el principio: entra al anidado con todo lo demás.
Antes de gastar material, mide el desarrollo con la herramienta Medir y confirma que la longitud es la que esperas. Toma diez segundos, y es el paso que atrapa un factor K equivocado cuando todavía no cuesta nada corregirlo.
Anida la pieza desplegada junto con el resto del trabajo, donde se acomoda por su contorno real como cualquier otra, y luego exporta un DXF limpio por acomodo, solo con las piezas, para tu software CAM. Si lo único que querías era el desarrollo, la exportación a DXF te lo da por sí solo.
Descargar SheetNest para WindowsSer claros con los límites te ahorra una descarga en vano:
Si una pieza no se despliega, lo más rápido para arreglarlo es abrir un reporte en GitHub con el archivo adjunto.
Porque si no, es una vuelta completa: abrir un CAD, desplegar, exportar un DXF, guardarlo en algún lado, abrir el programa de nesting e importarlo otra vez. Cada uno de esos pasos es una oportunidad de que la revisión equivocada termine en la lámina. Y el CAD muchas veces es la parte cara de las herramientas, instalado en una sola computadora y ocupado por otra persona.
Hacerlo en un solo lugar significa que entra el archivo 3D y sale un DXF anidado y listo para cortar, con el factor K guardado en la pieza en vez de vivir en la cabeza de alguien.